martes, 10 de agosto de 2010

¿Solo o acompañado?

"Quand je suis en amour, ma solitude me manque et quand je suis seul, ma solitude me hante."



Con razón.


Ahora entiendo mucho más la idiosincrasia del pueblo que me adoptó. Según el semanario L’Actualité, el 40% de los habitantes de Montreal viven ¡solos!


Le rivalizan la ciudad de Quebec con 38%, Vancouver con 35% y Toronto que muestra un 30% de sus viviendas ocupadas por una sola persona. Y esto parece ser la tendencia de la sociedad quebequense de este siglo. (hmmm)


No digo que este mal, a manera personal es bueno vivir solo, aunque sea por un tiempito. De hecho así aprendí a lavar, cocinar, trapear, barrer y detestar la plancha. Lo malo, y es mi opinión personal, creo que a la larga podemos caer presa de nuestra independencia y libertad, tanto, que nos resultaría mucho más difícil tolerar a la gente, los grupos y hasta una relación de pareja.

Hasta el 2003, año en que me mudé a Montreal, yo nunca me hubiera imaginado el meterme a ver una exposición de arte, tomarme un café, o muchísimo menos ir al cine sin mayor compañía que mi boleto de entrada. Y todo porque toda mi vida me crié en una cultura donde las cosas se hacen “en bola” y donde es muy poco común que la gente viva sola. Para mí, era impresionante ver gente sentada en los bares y en los restaurantes sin mayor compañía que un vaso o la servilleta.

Y es que en México como en la mayoría de Latinoamérica, la gente tiende a moverse en hordas y en grupos escandalosos, mientras que en sociedades como la canadiense la gente vive “felizmente” en su rollo.

Los primeros meses de mi vida en Montreal fueron algo difíciles, pues por costumbre, busqué y esperé que la gente me llamara o se dejara llamar para “juntarnos”. Pero rápido aprendí que la gente te llamará de vez en cuando para salir un par de horas, siempre bajo el yugo de las manecillas del reloj o un calendario.

Totalmente aceptable para una sociedad mucho más ordenada que la que me vio nacer y en donde la cual, la improvisación ha sido el "pan nuestro de cada día" por generaciones. Nada aceptable para un "coyón" como yo, ajeno a cualquier forma manifestable de independencia social.

Mi despertar fue haber sido invitado a una cena donde llegué, con botella de vino en mano, puntual el día de la cita; toqué la puerta y nadie me abrió. Al dia siguiente descubrí que mis anfitriones habían olvidado vergonzosamente el compromiso. No sé porqué pero solamente me ofendí como cinco minutos, esa noche regresé a mi diminuto departamento me tomé mi botella de vino completita acompañado de unos quesitos y me relajé con música y un par de películas viejas. Fue entonces cuando descubrí que no era tan malo vivír y estar solo (un tiempo). Que las amistades y las situaciones sociales no se fuerzan y que a la larga todo llega...para el que quiere.

Y sí, casi ocho años después tengo una “Media Costilla”que me soporta todas mis estupideces y que ahora se ha enamorado más de mí, tras leer mis desgracias "a la mexicana" plasmadas en un blog, un gato que es dueño absoluto de todo lo que poseo, además de “pocos”, pero buenísimos amigos (pocos, si comparo las manadas de gente con las que salía de fiesta en México).

Me tomó mi tiempo aceptarlo y sobretodo cultivarlo. Sobretodo si consideramos que el invierno quebequense es un factor que marchita no sólo los sembradíos en los campos sino las mismas relaciones humanas.

El dicho dice que: "Mas vale solo, que mal acompañado"


...a veces sí, pero la neta, no todo el tiempo.


12 comentarios:

Rafa dijo...

Me vi en un espejo, si no fuera por esta soledad (de estar solo no de sentirse solo) no hubiera tenido el tiempo suficiente para leer ni un parrafo, ya que para mi es imposible realizar actividades personales cuando hay gente a mi al rededor y vaya que siempre estoy acompañado entre familia y amigos, afortunadamente no dejo de tener "desmadre" de manera consecutiva, o por lo mismo que nadie esta en casa, soy yo el que tiene que esperar a que se termine la fiesta a petición del anfitrion, como lo mencionas el vivir solo no es apreciado por estos lados, precisamente por la cultura que tenemos, al principio aprendes a hacer muchas cosas, después te conoces pero sigue costando trabajo, ahora estoy en un etapa de disfrute, de hecho lo necesito con tantas actividades laborales, escolares y sociales, para mi unas horas a solas son más que indispensables y sobremanera disfrutales, todo en exceso es malo, así que bienvenida mi pequeña soledad!!!!

loquemeahorro dijo...

Es curioso, en España no se ve a mucha gente sola en un bar o un restaurante, pero sí en exposiciones. Absurdo, pero cierto.

Yo con los años me he quitado la tontería de no poder hacer cosas sola, o mejor dicho, no poder hacer cosas por estar sola, que es lo peor de la nevera, porque bastantes cosas no se hacen por falta de tiempo, dinero o lo que sea, como para tener que llevar muleta a todas partes, en plan

"No puede salir sin su señorita de compañía, Miss Skefington, sería el escándalo social de la temporada"

Gallo dijo...

Rafa: Claro yo tambien abrazo a mi "chole" pero creo que la ventaja de México es que no tienes que vivir en soledad largos y obscuros inviernos en casa. Eso te deprime, te marchita y te hace tragar y beber hasta volverte un barril sin fondo. Tienes la ventaja de que el clima es tu aliado y se sobrelleva menos ese rato de soledad.

Gallo dijo...

Loque: Me has hecho reír y es verdad. Lo mismo me decía "Mi Manolis" por la mañana:"En España no ves gente rara en la calle como aquí, por lo menos no en mi Madri" JO!!, no quise abrir el pico pero en Madri, estan esos que piden cigarrillos por la calle en cada esquina o las señoras todas bien vestidas pidiendo limosna, que lo vivi yo!

Yo con el tiempo he llegado a lo mismo, a aprender a hacer las cosas solo, aunque no lo estoy; pero me ha costado salir y a veces conocer mis alrededores; y aunque aquí la gente no te ve como bicho raro, aún no me atrevo a meterme a un restaurant y decir "table for one, please! esa será mi prueba de fuego.

Anónimo dijo...

Salí de casa con 19 años, y me costó mucho aprender tantas cosas, pero lo hice, gracias a mis padres que me enseñaron a sobrevivir en esta vida que a veces es difícil. Quedarse solo no es malo pero no es normal vivir solo por largo tiempo, es muy necesario conocernos muy bien antes de conocer otra persona, porque no es justo querer cambiar una persona totalmente 100% porque somos todos de culturas y educaciones diferentes, pero tenemos que tener mucha paciencia para construir un puente muy fuerte para llegar al otro corazón, y después conocemos que el puente que construimos es resultado del trabajo de nuestras luchas y trabajo. Hay personas que están solas y dicen que gustan mucho de ello, pero no creo, en todas, a veces es porque no quieren trabajar y cambiar sus habitos y sus vidas, y sufren muy callados con su soledad y después dicen que prefieran quedar solos, no digo que es siempre fácil la vida de casados, pero es merecedora después cuando miramos para atrás y vemos el trabajo que hicimos para unir nuestros corazones y tener coraje para continuar los obstáculos de la vida.

Pero nuestro trabajo como humanos no es criticar las diferente culturas, costumbres y educationes, pero demostrar que las simientes que plantamos son los frutos que comimos mañana, todos nosotros como humanos somos iguales, pero en diferentes nivells de educatione, visiones etc: pero cuando hablamos bien fundo con todos conocemos que somos todos iguales, el problema de la sociedad es que unos se quieran-se hacer diferentes, por motivos del poder o se hicieran mejores con el próximo. Tenemos que seguir nuestra vidas adelante con responsabilidades, y ayudar a lo próximo.

Tienen un bueno día

Costillita

Anónimo dijo...

Hola Gallo! (y pongo anonimo porque no tengo cuenta de blogger)
Y no me digas q te va a tomar otros 8 añitos para tener tus pollitos, solo es un comentario; probablemente tu ya sabras si quisieras o no tener descendencia...es algo q encuentro dificil, q mis hijos no convivan con su abuelos, tios, primos, etc....saludos Patricia

Gallo dijo...

Ay Anónima Costillita! Bienvenida a este tu blog. Me he emocionado, tanto con tu comentario, que ahora sí quiero tener costillitas y pollitos!!!

Gallo dijo...

Ay Patricia que más quiero yo, pero bueno no sé a veces me animo y a veces no..cuando veo niños irrumpir la paz de una cena en un restaurant, en el avión o en el cine, Bendigo a Herodes, pero a veces como que se antoja...pero pues ahora si que "tu primero" y yo segundo.

Fernando Lizárraga dijo...

Hola Gallo. Después de haber vivido diez años fuera de México tuve que aprender a estar solo, únicamente con mi media costilla, especislmente en nuestros cuatro años y medio en Montreal en los que comprobamos que la gente es tan fría como su clima. Pero no sólo es el clima, es la cultura tan diferente a la nuestra pues aún viviendo en la cálida Grecia y siendo tan simpática y alegre su gente, las fiestas y las reuniones estaban condicionadas a un horario determinado y no más.

También aprendí a ir solo al cine, al cafecito, a comer o a lo que fuera sin sentirme mal y he de confesarte que esos momentos de soledad los disfruto mucho.

Ahora que he vuelto a México me cuesta trabajo volver a acostumbrarme a ir a los lugares con mucha gente, se me hace raro que siempre tengo comidas, cenas y fiestas sin horario y que para ir al cine tengo un séquito de gente siguiéndome. Ces't la vie!

Te mando un abrazo!

Gallo dijo...

Hola Fer! Claro que lo puedo entender, si somos compañeros de invierno. Lo que me sorprende es lo que me dices de los griegos, nunca pensé que ellos siendo tan divertidos fueran a su vez tan estrictos en sus horarios.

Ya me imagino sus fiestas: "A la cuarta vajilla rota, se me van todos a sus casas!" OOOPA!

Humberto dijo...

Eso de ir solo a varios lados lo hice cuando viví en Seattle, porque no me quedaba de otra.

En Dublín ni de loco me paro solo en un pub, el rollo es parecido (en cierto modo) a México, siempre se sale en bola aunque sea para ver llover.

El chiste es armar la bola, se tarda uno tiempo en "entrar en confianza" (sin albur), pero ya que conoces a dos que cinco, te los encuentras por todos lados. Ventajas de vivir en una ciudad no tan grande, supongo.

Gallo dijo...

Hola Humberto! pues mira a un pub solo ni muerto, sea donde fuere! Y aunque pensaría que en Dublín son tan frioscomo en Londres, empiezo a creer que no. Bueno que Irlandés e Inglés no son la misma cosa.
Y espero constatarlo pronto.

Eso de Seattle no me extraña pero tambien con ese clima horrible no te queda otra mas que salir a la calle o te vuelves loco.

Bienvenido a "mis destos"