
¡Ah, las fiestas decembrinas! Todo un abanico de posibilidades para que tu familia se agarre en pleito durante el intercambio de regalos, llores por el recuerdo de un rompimiento amoroso, te reencuentres con seres queridos, te cancelen el vuelo por causa de una tormenta de invierno y un larguísimo etcétera.
Este año para alimentar las anécdotas, no fue la excepción y decidimos, “La Costilla” y yo, lanzarnos a la aventura de viajar en pleno 24 de diciembre a Estados Unidos para sorprender a mis padres, quienes pasarían las fiestas en casa de mi hermano “Quebin”, quien vive en Knoxville, Tennessee, a solo tres horas de la casa de Nicole Kidman y Keith Urban.
La joda de viajar a Estados Unidos además de que te encueren en el escáner ese de seguridad, es pasar la puta fila de aduanas.
4:00 am Montreal.
En eso como salido del cielo aparece un empleado de seguridad con unas hojitas arrugadas en la mano y con una cara de terror que presagia lo que sigue:
“Vuelo a Newark de las 6:30am, pasajeros levanten la mano”
FUOOOMMMM aquello parece una subasta de Sothebys
“Vuelo a Miami de las 6:30am, pasajeros levanten la mano”
FUOOOOOOM otra marabunta que pareciera estar queriendo comprar las fajas de Maria Antonieta
“Vuelo a Filadelfia de las 6:35am, pasajeros levanten la mano”
“Eh, yo voy en el vuelo a Boston de las 6:35am…” grita un adormilado idiota queriendo poner más desorden.
“No lo he llamado señor, espere ahí”- replica el joven agente.
“Y yo voy en el de Nueva York de las 6:40am, no me diga que ya lo cancelaron…” -añade un rabino ortodoxo (sí, nunca faltan en ningún aeropuerto)
La fila se desordena y aquello es un caos como si Justin Bieber hubiera aparecido en un centro comercial lleno de quinceañeras. Yo pensé que en algún momento saldrían elementos SWAT y nos dispararían gases lacrimógenos o balas de goma para repeler la multitud.
“Es la última vez que viajo a Estados Unidos” replica “La Costilla” fulminándome con la mirada.
6:40am Montreal
“¿A qué sala vamos?” – pregunta “La Costilla”
“A la C89” -repelo. Por supuesto la “C 89” está en el culo del aeropuerto, donde ya no te venden ni una revistita de última hora.
6:50am Montreal
10:50am Vuelo Atlanta-Knoxville
El vuelo a Knoxville fue más corto que un estornudo. “La Costilla” como es volatriz se la pasó criticando a la sobrecargo “gringa” a bordo; la típica rubia cincuentona con cara de llamarse “Sharon” pero que en realidad se llama Mary o Valerie. La mujer no hizo absolutamente nada, dio la bienvenida a bordo y como el vuelo era de 35 minutos en el aire, ni una bolsa para el vómito nos ofreció.
En un ratito llegamos a Knoxville, pueblo sin ley. Para quienes no conozcan Knoxville, es la tercera ciudad más importante del Estado de Tennessee. Dicha ciudad se ha hecho internacionalmente famosa por una Expo que organizó en 1982. Pero lo más increíble de todo ello es que la gente sabe este hecho rudimentario por un episodio de “Los Simpsons” donde Bart, Milhaus, Martin y Nelson roban un auto y deciden conocer precisamente la sede de la Expo Mundial 1982 y su famoso icono, “La Esfera Solar”. Cuando llegan finalmente y tras muchas aventuras, estrellan el automóvil en la Esfera y esta cae encima de ellos rompiéndose en mil pedazos inundando el auto con todo lo que tenia almacenado en su interior, millones de pelucas.
Listo. Ya les ahorre la visita a Knoxville.
Llegamos al aeropuerto, donde nos recibió mi queridísimo hermano menor y nos llevo a casa para sorprender a mis padres.
"¡¡¡SORPRESA!!!!"- gritamos todos al entrar a casa y darle un sustazo a mi madre quien estaba en la cocina.
"AYYYYY, pero qué es esto, qué hacen todos aquí, que sorpresa más bella...porqué traes el pelo asi tan feo y tan largo..."
Profesión: Madre hasta el final de sus días.